Necesitaba escribir, volcar mis pensamientos en algo.
Tenía muchas cosas para decir, muchas otras para desahogar y contar.

Necesitaba volver a ser yo misma. Volver a ser aquella pequeña niña que guardaba sus diarios íntimos como valiosos tesoros.

Había pasado bastante tiempo sin escribir una sola palabra, ni un pequeño poema, ni una simple historia de amor.

Sentía a mi alma pidiéndome a gritos libertad. Ella me conocía y sabía que a través de las palabras estaba lo que tanto buscaba.

Así fue como nació este blog, hace exactamente un año.

Mis primeros escritos fueron melancólicos, lleno de recuerdos.
No sé por qué siempre comienzo con aquel cajón cubierto con polvo y telarañas. Y así fue como varias veces caí en las profundidades de los malos recuerdos.

Pero al pasar el tiempo, logré encontrarme con mi corazón de niña. Recordé lo hermoso que es vivir la vida un poco despreocupada. Viviendo siempre el presente, dejando un poco de lado el pasado y el futuro.

Y me encariñé con personas cuyos rostros desconozco.

Me reí de la vida y de sus anécdotas sin sentido.

Lloré por el mundo, las guerras, la delincuencia y el desamor.

A todo pulmón expuse mis ideales y mi manera de pensar.

Reflexioné...

Conocí otros lugares y sin moverme de donde estoy.

Logré formar parte de pequeñas historias, concursos, memes y hasta pude sentir la alegría de mi labor hecha a cada paso gracias a varios premios y regalos que me fueron otorgados.


Si... Hace exactamente un año que estoy en este mundo. Un mundo donde puedo crear fantasías, sacar el polvo de mis alas para poder volar hacia mis sueños más íntimos.

Un mundo donde puedo derramar las lágrimas que hace tiempo las tengo retenidas en mis ojos marrones. Como así también un lugar donde puedo reír a carcajadas, sin inhibiciones y disfrutar del sabor dulce que me deja el vivir cada mañana.


A todos... GRACIAS.

Gracias por formar parte de mi pequeño mundo, por valorar mis palabras y por estar conmigo, aunque así nos separe el misterio de la realidad cotidiana.

Porque sin ustedes, hoy no estaría escribiendo el post número 150, ni mucho menos estaría festejando el cumpleaños de este blog.



Por eso y por mucho más, les dejo este regalito. Un pequeño fragmento de una de mis películas favoritas, que nos enseña un forma de vida muy especial.



Hakuna Matata,
simples palabras que resolverán todos nuestros problemas...
:)