jueves, 26 de agosto de 2010

Mi renuncia

Por la presente, presento mi renuncia a ser adulto.

He decidido aceptar la responsabilidad de tener seis años nuevamente.

Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua.
Quiero pensar que los dulces son mejor que el dinero, pues se pueden comer.
Quiero tener un recreo y pintar con acuarelas.
Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo luce mi pelo.
Quiero regresar a mi casa, a una comida casera y que alguien corte mi carne.
Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble, y tomar limonada con mis amigos en un día caluroso de verano.
Quiero abrazar a mis padres todos los días y enjugar mis lágrimas en sus hombros.
Quiero remontar un barrilete junto a mi papi.
Quiero poner la mesa junto a mi mami.
Quiero pelearme con mis hermanos para saber quien es el primero en tomar la leche con el vaso preferido.
Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple...

Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía y no me preocupaba por no saber.
Cuando todo lo que sabía era ser feliz porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.

Quiero pensar que el mundo es justo. Que todo el mundo es honesto y bueno.
Quiero pensar que todo es posible.

En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado.

Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños abusados.
Aprendí sobre las mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, la enfermedad, el dolor y la muerte.
Aprendí de un mundo donde saben cómo matar y lo hacen.

¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota?

Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo.
Cuando no necesitaba lentes para leer.

Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más.

Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era.
Caminaría de nuevo en la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la caracola más bonita que pudiera encontrar sin preocuparme por la erosión y la contaminación.
Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin la preocupación de que me secuestren.
No me preocupaba el tiempo, las deudas, o de dónde iba a sacar el dinero para arreglar el auto.
Sólo pensaría en qué iba a ser cuando grande, sin la preocupación de lograrlo o no.

Quiero vivir simple, nuevamente.
No quiero que mis días sean de computadoras que te absorben, de la montaña de papeles en mi escritorio, de noticias deprimentes, ni de cómo sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en ningún rincón de la casa.
No quiero que mis días sean de facturas de médicos o medicinas.
No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y la pérdida de seres queridos.

Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación.
Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena...

¡Oh, siii! Quiero volver a mis seis años nuevamente... y ya está decidido.

¡¡¡RENUNCIO A SER ADULTO!!!

(Texto que me enviaron por e-mail y que me encantó)

viernes, 28 de mayo de 2010

2 años caminando entre letras


Existen momentos en nuestra vida que simplemente nos lanzamos a recorrer un nuevo camino, totalmente desconocido... Será por aquel sentimiento envuelto un poco en locura o tal vez porque solamente queremos variar un poco y así tratar de encontrarnos con nosotros mismos.

Nadie sabe en realidad por qué nos animamos a realizar nuevos proyectos, como si por momentos la rutina opacara nuestras miradas. Pero la cosa es que lo hacemos y listo. Cargamos la mochila con nuestras ilusiones y recuerdos, nos colocamos las zapatillas y nos largamos sin pensarlo demasiado a cumplir nuestro anhelado sueño.



A veces, con el correr del tiempo, aparecen esas inevitables dudas que nos obligan a enlentecer nuestros pasos. Nos preguntamos una y otra vez si estamos haciendo lo correcto, si es esto realmente lo que queremos o si en el camino nos habremos perdido sin notarlo, estando en un lugar totalmente diferente al que planeamos. Así es como nos detenemos en el medio de la nada, nos sentamos, reflexionamos acerca de nuestra vida y todo lo que nos rodea... Hasta que sin querer llega un pensamiento como volando con el viento:

"Si ya llegué hasta aquí no debo arrepentirme. Por algo estoy donde estoy y de nada sirve mirar el pasado".

Y terminamos cargando nuevamente esa pesada mochila para seguir caminando...



Otras veces no es nuestra mente la que nos hace dudar, sino los hechos que nos agobian. Estamos seguros que éste es nuestro camino, pero ciertas piedras se empecinan en hacernos tropezar. Al principio vemos que nos levantamos con facilidad, pero después de un tiempo nos damos cuenta que cada vez estamos más y más cansados siendo hasta imposible levantarnos. Es en esos momentos cuando nuestros amigos o seres queridos cobran vital importancia apareciendo como de la nada para tendernos una mano. Son ellos la luz de nuestra esperanza y es por ellos que seguimos luchando...



Y al final, nos damos cuenta que tenemos más cicatrices que moretones, que la felicidad juega con la tristeza a las escondidas y aún así seguimos en este camino llamado "Vida".

Porque en el fondo sabemos bien que si no tuviéramos aquel sueño, si no tuviéramos aquella meta que queremos alcanzar, si no viéramos el final del camino, nada tendría sentido y todo sería absolutamente aburrido.

Es así como me encuentro hoy en día... Me veo como aquella pequeña ardilla que desea con toda pasión agarrar esa nuez y que no va a parar hasta conseguirlo.

Porque todavía escucho aquella vocecita en mi interior diciéndome que por algo estoy aquí. Por algo estoy estudiando esta eterna carrera que me pone más obstáculos que atajos, que me da más tristezas que alegrías, pero a pesar de todo quiero seguir, porque tarde o temprano voy a lograr cumplir mi sueño, y podré agarrar con mis propias manos aquella nuez que hasta ahora se ve tan imposible...


Hoy, 28 de mayo del 2010, este blog cumple dos añitos de vida y no quería que pase desapercibido. Por eso quise compartir con ustedes estos pensamientos (tal vez no tan bien escritos) que son los que me impulsan día a día a seguir con este blog. Porque son ellos los que me llenan de alegrías y tristezas, tonterías y flashes intelectuales, simplemente para convertirse en adoradas palabras que viajan a través del tiempo y del espacio con la única finalidad de llegar hasta ustedes.

Por eso, simplemente GRACIAS por estar, por leer, por comentar y por acompañarme.

¡¡GRACIAS!!
:)

sábado, 15 de mayo de 2010

Cosas

Existen cosas que suceden cuando menos las esperamos. Cosas que nos dejan entre el ayer y el hoy, desubicados entre el tiempo y el espacio.

Cosas que tal vez las pensamos en algún momento y hasta fantaseamos un poco con ellas, pero que nunca creímos que algún día podrían ocurrir.

Cosas simples, sin nombres ni etiquetas, nada más pequeños sucesos que aparecen en nuestra vida sólo para sorprendernos un poco...

Cosas que pueden ser una charla o un encuentro, una sonrisa o una lágrima, una palabra o una mirada...

Cosas que aparecen de la nada, que florecen en un momento determinado de nuestro día...

Cosas que tal vez la vida las puso allí sólo para reírse un poco con nuestra inevitable cara de asombro...

Cosas tan íntimas que ni un millón de letras podrían expresarlas, pero que con sólo recordarlas vuelve el asombro rodeado de cariño y ternura...

Cosas que nos hacen replantear en donde estamos parados, qué fue lo que sucedió en el pasado para que un sólo hecho nos deje tan perdidos...

Cosas que nos hacen pensar que tal vez hayamos pasado algo por alto en el ayer, que no hayamos visto algo que era importante...

Cosas que cuando suceden nos hacen dar cuenta que tal vez, y sólo tal vez, la vida del ayer era realmente como la habíamos imaginado, pero creyendo que era tonto pensar así desechamos esa idea, perdiendo algo único y que valía la pena.

Cosas que nos hacen ver que aquella charla que nunca tuvimos, aquellas miradas que nunca encontramos, aquellas sonrisas que nunca nos iluminaron, y que muchas veces soñamos, siempre estuvieron allí, pero por miedo quizás a que sean reales nunca sucedieron hasta que el presente las revivió obligadamente.



Cosas que hoy en día, más que cosas son sentimientos. Sentimientos renacidos en una madrugada agotada, en ciertas palabras olvidadas, en ciertos enojos nunca demostrados pero vistos desde lo más profundo del alma.

Cosas simples, sin nombres ni etiquetas.

Sin definiciones ni fundamentos.

Sólo cosas que suceden en pequeños momentos de nuestra vida... Perdiéndonos aún más en este eterno laberinto de sentimientos nunca encontrados.


lunes, 26 de abril de 2010

El precio de pensar distinto


Estábamos en la facultad con mis compañeras haciendo un trabajo en grupo, cuando en un momento determinado una de las chicas contó que el año que viene se casa, por civil y por iglesia.

Hablando de este tema era inevitable escuchar a mis tres compañeras preguntándome al unísono: "¿Y vos? ¿Para cuándo?"

...

Pregunta que detesto, pero que ya es casi una rutina en mi vida. Claro, después de 11 años y 6 meses de noviazgo la sociedad me impulsa a pensar que no queda mucho por hacer y que debo si o si casarme o al menos juntarme.

Pero, para sorpresa de ellas, les respondí que no pensaba casarme porque para mi, después de tantos años de noviazgo el casamiento no era necesario, el amor nos une y eso es lo único que importa, el resto es lo de menos. Tal es mi impulso de contar todo lo que pienso, que no pude cerrar mi boca y tuve que decirles que si por ahí ocurría el milagro de casarme, no lo haría por iglesia... Fue en ese momento que vi a tres enormes pares de ojos bien abiertos mirándome; para ellas lo que acababa de decir era algo raro y hasta inaceptable.

Una hora de reloj completa me llevó explicarles el por qué de mi decisión. No fue fácil, sobre todo porque cuando alguien dice en una conversación con personas muy religiosas que no le gusta ir a la iglesia, esto aparentemente es sinónimo de "No creo en Dios". Y para mi no es así. El que yo no vaya a la iglesia no quiere decir que no crea en un ser superior e infinito, para nada, simplemente que no me gusta ir a la iglesia y punto.

¿Tanto cuesta aceptar este pensamiento?


Otras preguntas y opiniones que llegaron a mi durante este caluroso debate:

"¿Y qué pensás decirles a tus hijos cuando te pregunten por qué no crees en Dios?"

"¿Qué pensás decirles cuando te pregunten por qué no vas a la iglesia?"

"Debés tener fe en algo, tenés que creer en algo para dar lo mejor a tus hijos el día de mañana"

"El que vos veas que pasen cosas feas en la iglesia no quiere decir que todas son iguales"

"¿Sos atea?"


Etcétera...


Repito, me costó explicarles que no soy atea, que no voy a la iglesia porque tengo creencias distintas, pero que eso no significa que no crea en Dios, sino todo lo contrario.

Con el correr de los años, al ver cómo fui criada y así también como muchos de mis amigos fueron criados, me di cuenta que el que los padres crean o no en Dios, el que asistan o no a una iglesia no quiere decir que se les va a dar un mal ejemplo a los hijos, ni mucho menos que se les va a prohibir cuando estos decidan ser parte de una religión.

El que yo piense así, no quiere decir que el día de mañana no voy a tener una biblia en mi casa porque, a pesar de todo, la considero un valioso documento, es parte de la historia de la humanidad, y creo que es sumamente importante dar a conocer cada detalle de nuestra historia, difundirla, hacerla pasar de generación en generación, porque solo así veremos a la historia completa, en su totalidad y podremos ser libres de elegir nuestro camino.


Hoy me di cuenta que no es fácil pensar como pienso, o ser como soy. Pero lo que más me sorprende es que estando ya en el siglo XXI todavía hay quienes no aceptan creencias distintas a las suyas...

Pero bueno, para eso estamos acá, viviendo... Para debatir, sorprendernos, creer o no creer, encontrarnos con nosotros mismos, como así también con los demás.


Libre albedrío lo llaman... Maravillosa libertad de ser...


jueves, 22 de abril de 2010

Dale una mano a la Tierra



¡Feliz día Tierra!


Nada está perdido mientras existan manos con ganas de ayudar.



(Si no pueden ver el video, clic "acá")


Para ver las espectaculares fotos que difundió la NASA en homenaje al maravilloso día de la Tierra hagan "clic" aquí.

jueves, 15 de abril de 2010

Y los años no vienen solos...


Si hay algo que no me gusta es ver cómo pasan los años. Ni siquiera lo soporto.

Me doy cuenta de esto cuando estoy en un lugar rodeada de gente y lo único que quiero hacer es irme a casa y estar tranquila con mi soledad y mi silencio.

Hoy, por ejemplo, venía en el colectivo y no soportaba estar allí, pensaba "¿Qué tanto le cuesta al conductor ir un poquito más rápido?"


Si, es cómico... Pero a la vez patético.


Cada vez me doy más cuenta que mi estado de ánimo es intensamente cambiante. Con solo contar que hoy a la mañana oía a alguien quejarse por pavadas y me sentí joven, pero a la tarde no soportaba estar ni conmigo misma y de repente me sentí vieja.

Si... Antes me ponía muy contenta estar afuera, salir a hacer mis cosas, ir de compras, estudiar toda la noche, pagar mis cuentas, hacer cosas de GRANDE. Me encantaba hacerlo, lo hacía con gusto, porque eso significaba que ya era adulta e independiente.

Y ahora lo único que quiero es volver a aquella época, tener aquellos pocos años, y hasta siento que no los valoré lo suficiente... Así de simple... Me siento vieja.

También descubrí que a partir del año que viene voy a responder for ever and ever "28" cuando me pregunten la edad (aún si ya los haya pasado), se acabará la alegría de cumplir años y cada vez menos me va a gustar estas patitas de gallo que, como algo inevitable, aparecen alrededor de mis ojos.


Si ya sé... Es cómico pensar esto, pero a la vez cuando me doy cuenta de que es cierto y que no hay nada que detenga a los años, es patético o triste o deprimente o ya no sé lo que es...


Si... Hoy me di cuenta que ya soy GRANDE y que cada vez voy a ser más GRANDE y, siendo sincera, no me gustó para nada la idea...


Vejez, quiero que sepas que NO te quiero. Punto.



La administración informa que está terminantemente prohibido regalarle a la autora de este post un bastón para su próximo cumpleaños.

martes, 2 de marzo de 2010

Sana, sana...

Colita de rana...



Si no sana hoy, sanará mañana...


(Clic en la imágen para verla en mayor tamaño)

domingo, 21 de febrero de 2010

Misiones la hermosa

Orgullosa de ser misionera...





Orgullosa de ser argentina.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Algún día...

Mis ojos están cansados, mi cabeza abombada, el calor dice "Presente" en esta tarde de verano.

Cuento los días y no puedo creerlo... El tiempo pasa volando...


"¿Cómo llegaré?" me pregunto, "Me falta tanto por estudiar todavía..."

"Sin bajar los brazos y a paso firme" me dice una pequeña voz en mi interior...

Lo sé, no debo rendirme, al menos ya logré ponerme las pilas, pero así como miro hacia adelante, también echo un vistazo hacia atrás y de repente (y casi de la nada) un solo pensamiento llega a mi...

"Es increíble que ya tenga 27 años... Estoy envejeciendo en esta carrera..."


Sacudo rápido la cabeza, tratando de alejar aquellas palabras... No me queda otra, debo continuar... Algún día llegaré, de eso estoy segura...


Aunque así me lleve cien años...

(Yo en un futuro, cuando esté por rendir mi última materia)

miércoles, 10 de febrero de 2010

En busca de la "fuerza nerd"

Indiscutiblemente fue en vano levantarme hoy cerca de las 8 am para (dice qué) estudiar algo de esta eterna materia que he decidido rendir en (si ocurre algún milagro) la próxima mesa que está tan, pero tan cerca que hasta me da cierto pánico.

Fue tan así que cada vez que sentía a mis nervios subiéndome a la cabeza por la búsqueda inútil de aquellos apuntes que, como maleficio del destino, nunca los encuentro cuando los necesito, siempre decidía darme un recreo y visitar por centésima vez la página de facebook, la de Twitter (si, porque ahora me modernicé y tengo twitter), revisar mi correo (que siempre estaba vacío) o dar vueltas de blog en blog buscando alguna excusa para reírme y así poder acallar al "tic-tac" que sonaba en mi mente señalándome que los días transcurren y diciéndome (por no decir gritándome) una verdad absoluta: Nuevamente, el tiempo no me va a alcanzar.

Pero por más esfuerzo que hacía era inútil concentrarme cuando no tenía ganas de hacerlo... Es así de simple: No tenía (ni tengo) ganas de concentrarme.

Hace algunos días mi "yo psicóloga" trataba de encontrar alguna causa a todo este problema, o la raíz de estas fuerzas internas "anti-estudio" que me agobiaban...

Acto fallido.

Por más que buscaba y buscaba no encontraba la raíz o el inconsciente generador de este estado mental. Por lo tanto tuvimos la genial idea de echarle la culpa al clima, al infernal calor que estábamos atravesando en Misiones en aquellos días, donde la sensación térmica había llegado hasta los 40 ºC.

Y así fue como gracias a esta auto-terapia, fueron pasando los días estando yo más tranquila, ya que tenía entendido que el "no querer estudiar" no era mi culpa.

Pero no pasó tanto tiempo para que ocurra lo inevitable, y que me de cuenta finalmente que estaba totalmente equivocada...


Un mediodía, como aquellas cosas que nunca pasan, vi a lo lejos una nube totalmente negra y en lo más bajo una sombra que se levantaba terrorificamente del suelo. Esta sombra llegó a cambiar el color de aquella amenazante nube a un marrón oscuro. Inmediatamente, empezó a soplar el viento, obligándome a cerrar las ventanas, persianas y puertas de mi departamento.

Inquieta y asustada, empecé a dar vueltas y cada tanto me asomaba por la ventana para ver cómo aquella nube "marrón" se acercaba velozmente. Fue así como posé mis dedos finalmente sobre mis apuntes, tratando (nuevamente sin éxito) de concentrarme en mis estudios, y me di cuenta que estaban cubiertos de polvo, producto de la "corta" sequía.

No tardé demasiado en reaccionar... Había que limpiar de punta a punta el departamento... Porque, como todos sabemos, así con polvo no se puede estudiar.

Y en el transcurso de mi tan "alegre" tarea, como quien no quiere la cosa, escucho a la fuerte tormenta caer desde los cielos, refrescando finalmente.

La temperatura descendió y con esto la teoría de la causa de mi "anti-estudio" fue anulada.



Hoy hablé nuevamente con mi "yo psicóloga", quien al escuchar detenidamente como había transcurrido mi día, me dio el conocimiento que tan intensamente había negado:


La "fuerza nerd" me acompaña, pero aún no la encuentro.
(O no tengo ganas de encontrarla)





Basado en hechos reales.
Si no me creen, hagan "clic" aquí

lunes, 8 de febrero de 2010

Gajes del oficio


"En reuniones está prohibido hablar sobre política y religión" me decía mi mamá cuando era pequeña. La razón: Porque estos temas siempre traen discordia.

Hablando sobre estos temas nunca nos vamos a poner todos de acuerdo, y es lógico, simplemente por el hecho de que no todos pensamos igual.

Cuando abrí este blog nunca pensé en tocar estos temas. Lo abrí únicamente para volcar algunas ideas que estaban en mi cabecita guardadas hace algún tiempo y como desde pequeña sentí cierta fascinación por la escritura, me animé a soltarlas y a dejarlas libres para que al menos sean un susurro al viento...

Lo que sucedió es que pasó el tiempo y, aunque hace apenas un año y ocho meses que estoy acá, debo reconocer que mi forma de ser ha cambiado un poco. Hoy en día si leo o escucho algo que me perturba lo comento, ya sea acá o en otros lados. Pero a pesar de esto, mi intención nunca fue molestar o buscar pelea, simplemente contar lo que pienso.

Y escribo esto porque el ser así me ha traído ciertos inconvenientes...

Cuando escribo estamos la pantalla, el teclado y yo. Nadie más me rodea y me dejo llevar... Al menos por algunos instantes soy yo, y esto es lo que me gusta de tener un blog... Acá soy libre...

Es por esto que jamás tengo en cuenta cómo reaccionará la gente, que viéndolo por un lado está bien, pero por el otro a la hora de contestar comentarios a veces se me hace un desgaste psíquico grandísimo.

Ayer leí un comentario que decía: "Espero que no tengas este blog solo para escuchar como todos te dan la razón"... Y la verdad es que no, no tengo este blog para eso, porque yo también soy de los que comentan cuando algo no nos gusta y está bueno que los demás escuchen lo que decimos...

Es así... Estamos aquí para hablar y escuchar... Ya que éste es un medio de comunicación.

Conociéndome, sé que en un futuro aparecerá en mi otro impulso que me lleve a escribir sobre ciertos temas polémicos y aunque esto me traiga dolores de cabeza momentáneos, los aceptaré porque por algo estoy acá...


En fin... Gajes del oficio...



Y para terminar... ¿Saben en qué estoy pensando ahora?

En esto:



;)

lunes, 25 de enero de 2010

¡Cómo estamos con el fin del mundo!


La verdad es que ya me tiene cansada escuchar por todos lados que el mundo se va a terminar, que está todo cada vez más feo, que el ser humano irremediablemente se va a destruir, que las profecías mayas, Nostradamus, la Biblia y etc, nos dicen que el fin del mundo está cerca, tan cerca que los expertos en el tema hasta colocaron una fecha límite... El 2012...



No...



Yo en el 2012 recién voy a estar recibida (si Dios quiere) y comenzando mi residencia, y ustedes mis queridos expertos en el tema ¿Me están diciendo que justamente ese año voy a morir?

No. Definitivamente no.

Basta con ese pensamiento pesimista.

Lo reconozco... No estamos bien...
Hay guerras, corrupción, hambre, pobreza, enfermedades y delincuencia por donde mires...

Pero tampoco nos olvidemos de que todavía existe gente buena, que aún se puede ver solidaridad y amor en las calles, en los barrios, en las ciudades y hasta en países enteros...

Si señores, aún queda gente buena y creo yo que todavía no debemos perder las esperanzas, porque como bien dice el dicho:


La esperanza es lo último que se pierde.



Desde los comienzos de la humanidad se vieron cosas feas... Tan pero tan feas que hasta a veces preferiríamos no recordar...

Antes existían las guerras (al igual que ahora) y hasta en mayor escala inclusive...
Antes también existían los ladrones, asesinos y violadores...
Como también existían las pestes y enfermedades...

Pero aún así, hoy la humanidad está todavía acá, vivita y coleando...

Está bien decir que esto o aquello no puede ser y que hay que solucionar, porque no podemos vivir así...

Pero de ahí a decir que el fin del mundo va a ser el 21 de diciembre del 2012... No...

Basta señores. No me gusta pensar siquiera que puede ser así.

Soy joven todavía y ni siquiera empecé a vivir como quisiera. Así que déjenme de tirar todas las esperanzas al piso, ya que yo todavía quiero creer que las cosas se pueden mejorar...

Porque todavía estamos a tiempo para cuidar nuestro medio ambiente, para educar a nuestra gente, para combatir a la corrupción, a la delincuencia y a la maldad.

Si... Yo creo que todavía estamos a tiempo para lograr un mundo mejor...

Dejemos de pensar así, tan negativamente... Porque al final, el ser así no nos lleva a ninguna parte...

¡He dicho!

martes, 19 de enero de 2010

Big Bang femenino


Muchas veces escuchamos a alguien preguntar: "¿Quién entiende a las mujeres?"

La verdad es que hay momentos que ni nosotras nos entendemos.
Siempre existen esos días en que pasamos por un trance de sensiblería, romanticismo extremo, histeria, furia y demás, todo entremezclado, que tiene como único objetivo descargarnos con el primer sujeto que se nos cruce en el camino, que generalmente es nuestro novio, marido, hermano, hermana, mamá o cualquier persona que pase más de dos horas diarias conviviendo con nosotras.

Y no lo digo porque me lo contaron, lo digo porque soy mujer y sé muy bien lo que es, lo que se siente, y porque hoy estoy en esos días...

No podemos explicar lo que nos sucede. No nos pregunten, porque ni nosotras sabemos con exactitud qué es lo que nos molesta.
Solo se nos viene a la mente un montón de recuerdos, de cosas que hace algún tiempo nos molestaron pero que en aquella oportunidad no le dimos importancia porque, claro, no estábamos en "esos días", y como llegamos al trance, a la línea de tiempo y espacio en que los efectos hormonales se mezclan con los problemas cotidianos explota nuevamente nuestro "Big bang" interno y hasta las cosas más minúsculas parece que se multiplican por tres llegando a molestarnos horrores y a desatar el cataclismo catastrófico.



Por eso, porque dentro de todo soy buena (aunque sea muy en el fondo)... Porque sé muy bien lo que se siente... Porque soy mujer y estoy en esos días, escribiré algunos consejos útiles para aquellos sujetos (En realidad para nuestras parejas) que tuvieron el infortunio de encontrarse con nosotras en esta línea de tiempo y espacio...


  • Sepan ustedes que en este momento cualquier error pasado importa, por más pequeño que haya sido. Así no hayan lavado la taza de café que usaron hace más de tres semanas, o cuando tuvieron que trabajar en las vacaciones, o cuando no contestaron un llamado y/o mensajito, o cuando dejaron la toalla mojada sobre la cama, etc. Repito, cualquier error pequeño que tuvieron saldrá a la luz y será motivo de una pelea.
  • Sepan ustedes además que cualquier error presente también importa. Así que háganse el favor y eviten los errores dentro de los próximos siete días.
  • Contesten los mensajes y llamados.
  • Manden un saludo diciendo "Buenos días" a la mañana, pero no muy temprano porque puede que interrumpa nuestro delicado sueño, pero tampoco muy tarde porque puede que lo tomemos como que recién se acordaron de nosotras.
  • Sean delicados, atentos y cariñosos, pero no demasiado porque puede que nos llegue a molestar y sintamos que nos sofocan. Pero tampoco se vayan al otro extremo, porque puede que lo tomemos como que ya no les atraemos y hasta lleguemos a pensar que son infieles.
  • Eviten las visitas o compañias femeninas, cualquiera que sea. No importa si aquella mujer es una amiga de la infancia, colega del trabajo o prima lejana. Sepan ustedes que en estos días todas las mujeres entrarán inevitablemente en la bolsa que comúnmente denominamos "La otra".
  • Si alguna vez preguntamos: "¿Soy linda?" Por favor contesten "¡Si!" con toda seguridad y sin pensarlo demasiado. Sepan ustedes que en esos momentos estamos pasando por un torbellino de sentimientos y nuestra autoestima generalmente no atraviesa el mejor momento. De más está decir, que pasa lo mismo cuando preguntamos si estamos gordas, cuya respuesta obligatoria es "No".
  • Repito, no nos pregunten que nos pasa ni traten de razonar con nosotras. Ya sabemos que no nos entienden y cualquier trato de entablar una conversación caerá en una discusión sin fin, sin sentido y hasta podría provocar la ruptura de la pareja.
  • Y lo más importante... Si por esas casualidades del destino igual se desata alguna discusión, tengan ustedes consideración y lo mejor que pueden hacer es dejarnos solas, ya que al cabo de unas pocas horas nosotras mismas vamos a reconocer que nos fuimos al carajo... Y cuando esto suceda, por favor, atiendan el teléfono o contesten los mensajes, porque cualquier intento de evasiva será motivo de una nueva discusión.

Bueno, esta es una lista de pequeños consejos que en mi opinión podrían llegar a ser útiles en estos días. Obviamente, tal vez me olvidé de algo...

Por eso invito a todas las mujeres a que opinen y me digan si realmente es así o soy yo nomas la psicópata a la que le pasan estas cosas.

Y también invito a los hombres, si se animan, a contar si alguna vez tuvieron que pasar por este tan temido "Big Bang" femenino.

domingo, 17 de enero de 2010

Tragedia en el Paraná


Me acuerdo de cuando era pequeña y nos íbamos con toda la familia al puerto de Eldorado a meternos un rato en el río Paraná, del otro lado se podía visualizar muy bien a las tierras paraguayas. Yo, al ser muy pequeña, siempre me quedaba en la costa por recomendación de mi mamá que siempre me decía: "No te vayas a lo hondo, porque puede haber remolinos y es muy peligroso".


Ayer me enteré que se largó la competencia "Aguas abiertas" a las 10 de la mañana en el Club de Caza y Pesca Pacu Cuá, en la ciudad de Encarnación, Paraguay, y debía finalizar una hora después en Posadas, luego que los nadadores recorrieran unos 6.500 metros.

Para los que no conocen, les informo que la ciudad de Encarnación (Paraguay) limita con la ciudad de Posadas (Argentina), y que ambos países están separados únicamente por el río Paraná en esta parte de mi querida provincia Misiones.

Lamentablemente, la competencia terminó en desgracia.

El tiempo no era muy bueno, y empezó a soplar el viento cambiando el nivel del río y a esto se le suma que el río de por sí ya estaba crecido por la cantidad de lluvias en este último tiempo, entre otras cosas.

Estos nadadores, cuyas edades aparentemente rondaban entre los 12 y 59 años, se vieron perjudicados por las fuertes corrientes del río, y unos 15 o 16 nadadores (aproximadamente) fueron empujados junto con sus guías que iban en piragüas hacia una inmensa barcaza que estaba "estacionada" en el canal del río.

Los sobrevivientes cuentan que las olas, que llegaban hasta 1 metro, junto con el inmenso caudal de agua, los empujó y que fueron succionados hacia debajo de la barcaza. La desesperación reinó entre los familiares que iban en las piraguas y prefectura inmediatamente suspendió la competencia.


Camarógrafos, periodistas, familiares y prefectura hicieron lo que pudieron para salvar a las víctimas. Algunas víctimas lograron cruzar por debajo de la barcaza, saliendo cuando no aguantaban más la respiración. Pero otros, lamentablemente, no lo lograron.

Hoy se cuenta con 3 muertos y 5 desaparecidos... Entre los primeros hay uno de apenas 12 años de edad...

Qué desgracia... Y lo peor, que se podría haber evitado...

Porque cualquier conocedor de ríos, y sobre todo de Misiones, sabe que con el río Paraná no se jode. Es muy peligroso y sobre todo cuando está crecido... Y ni hablar si se le agrega mal tiempo, con fuertes vientos y lluvias...

Por lo tanto...

¿Cómo puede ser que igual autorizaron la competencia?

¿Cómo puede ser que había menores de edad? Porque pueden ser perfectos nadadores, esto no lo discuto, pero estamos hablando del Paraná, no de un arroyo común y corriente...


¿Hasta cuándo los seres humanos vamos a seguir pensando así?
¿Hasta cuándo nos vamos a creer los dioses del universo?
¿Por qué tenemos que esperar siempre que ocurran estas cosas para darnos cuenta que es peligroso, que no se debe desafiar a la naturaleza?


¿Y saben por qué escribo esto? Ya que tranquilamente podría hacerme la re boluda, la de oídos sordos, la ciega y contar lo más feliz y contenta mis vacaciones, saludar a mis lectores de siempre y hacer unos cuantos chistes..
Pero NO PUEDO...

Lo que sucedió me dolió muchísimo, y no porque los conozca, (porque no conozco a ninguna víctima ni tampoco a ningún allegado o familiar), sino porque no puedo soportar ver que ocurran estas cosas. No puedo creer que le tengamos tan poco respeto a la naturaleza. Porque si bien es hermosa, pero así también puede ser muy peligrosa, y hay que tener cuidado, y hasta deberíamos pedirle permiso cada vez que vamos a adentrarnos en sus aguas o selvas.
Debemos tener un poco más de humildad, y reconocer que no somos inmortales. Que las desgracias ocurren y que cada vez son más frecuentes...

Estoy dolida. Porque si yo fuera algún familiar, si alguna de las víctimas fuera mi hermano, o padre o tío, yo no podría conmigo misma al saber que no los encuentran...

Les mando desde mi corazón toda la fuerza del mundo a aquellas personas que están con la mirada fija sobre el río Paraná en este momento. Rezo por ellos, y ojalá que ocurra algún milagro y que los desaparecidos finalmente aparezcan con vida...


Y discúlpenme si ofendí a alguien con mis palabras, pero no pude quedarme callada...
Porque ha ocurrido una tragedia que tranquilamente podría haberse evitado...



Para más información y últimas noticias:

La tragedia se adueñó del cruce del Paraná
Clarin
Nadadora que no compitió dijo que no estaban dadas las condiciones
Primera edición
Territorio Digital


A continuación, les dejo un link para que lean esta conmovedora carta del padre de uno de los nadadores, en ella explica cómo realmente fueron las cosas en el día de la competencia. Hagan "clic" acá.
 

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