Luego, doy media vuelta y camino....
Un pasito, luego otro...
Y muy despacito sigo caminando...
De repente, llego hasta un lugar que es muy blanco... Demasiado blanco... Pero, no me fijo en ello.
Luego, siento en mis pies a los azulejos del piso, frios y hasta húmedos... Pero tampoco les presto atención.
Fue recién cuando coloqué el edulcorante en el mueblecito donde están todos mis perfumes y cremas que por fin me di cuenta...
... Estaba en el baño...
(¿?)

Esto es estar dormida... No hay nada más que decir...
Si ya sé... Ya me hago un café ¡Y con varias cucharadas de azúcar!
Aunque...
Me parece que debo prestar un poquito más de atención esta vez...
¿No lo creen?
Si... Me parece que si...
No vaya a ser que por accidente coloque sal en vez de azúcar, que al azúcar lo coloque en el agua como café, que al café lo coloque en el mate como yerba, y que a la yerba la termine guardando en la heladera como si fuera un edulcorante...
¡No!
¡No vaya a ser que ocurra eso!

Porque... ¡Si seré capaz!












