
La verdad es que ya me tiene cansada escuchar por todos lados que el mundo se va a terminar, que está todo cada vez más feo, que el ser humano irremediablemente se va a destruir, que las profecías mayas, Nostradamus, la Biblia y etc, nos dicen que el fin del mundo está cerca, tan cerca que los expertos en el tema hasta colocaron una fecha límite... El 2012...
No...

Yo en el 2012 recién voy a estar recibida (si Dios quiere) y comenzando mi residencia, y ustedes mis queridos expertos en el tema ¿Me están diciendo que justamente ese año voy a morir?
No. Definitivamente no.
Basta con ese pensamiento pesimista.
Lo reconozco... No estamos bien...
Hay guerras, corrupción, hambre, pobreza, enfermedades y delincuencia por donde mires...
Pero tampoco nos olvidemos de que todavía existe gente buena, que aún se puede ver solidaridad y amor en las calles, en los barrios, en las ciudades y hasta en países enteros...
Si señores, aún queda gente buena y creo yo que todavía no debemos perder las esperanzas, porque como bien dice el dicho:
La esperanza es lo último que se pierde.
Desde los comienzos de la humanidad se vieron cosas feas... Tan pero tan feas que hasta a veces preferiríamos no recordar...
Antes existían las guerras (al igual que ahora) y hasta en mayor escala inclusive...
Antes también existían los ladrones, asesinos y violadores...
Como también existían las pestes y enfermedades...
Pero aún así, hoy la humanidad está todavía acá, vivita y coleando...
Está bien decir que esto o aquello no puede ser y que hay que solucionar, porque no podemos vivir así...
Pero de ahí a decir que el fin del mundo va a ser el 21 de diciembre del 2012... No...
Basta señores. No me gusta pensar siquiera que puede ser así.
Soy joven todavía y ni siquiera empecé a vivir como quisiera. Así que déjenme de tirar todas las esperanzas al piso, ya que yo todavía quiero creer que las cosas se pueden mejorar...
Porque todavía estamos a tiempo para cuidar nuestro medio ambiente, para educar a nuestra gente, para combatir a la corrupción, a la delincuencia y a la maldad.
Si... Yo creo que todavía estamos a tiempo para lograr un mundo mejor...
Dejemos de pensar así, tan negativamente... Porque al final, el ser así no nos lleva a ninguna parte...
¡He dicho!