
Estábamos profundamente dormidas, mi mamá y yo, cuando un molesto timbrazo interrumpió nuestro sueño. Luego se escuchó otro y otro más...
¡RIIIIIIIIIIIIIIIIING!¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING!¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING!-¡Son las 4:30 de la madrugada! ¡¿Quién es el que toca tanto el timbre?!- Preguntó mi mamá dando un salto en la cama.
¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING!Se escuchan unos pasos en la planta baja y un brusco ruido como cuando alguien abre agresivamente la puerta principal...
-¡¿Qué querés?! ¡¿No te das cuenta la hora que es?! ¡Dejá de tocar así el timbre!- Eran los gritos de la vecina de abajo que, aparentemente, también la despertó los timbres.
-Busco a ....- Se escuchó a una voz masculina. No logré entender a quién estaba buscando.
-¡Pero yo no soy! ¡Dejá de tocar el timbre!- Continuaba a los gritos la pobre vecina.
-¿Cual es el timbre entonces?- Insistía la voz masculina.
-¡No sé! ¡Probá con el primero o el segundo! ¡Pero no me vuelvas a tocar el timbre!- Sentenció mi vecina dando un portazo.
¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING!¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING!-Dejá que yo voy a ver quien es. Vos no salgas porque sos muy jovencita- Me ordenó mi mamá mientras hacía el esfuerzo de despertarse y abría las persianas que daban al balcón.
-¿A quién buscás?- Le pregunta a un muchacho bastante joven que se encontraba en la puerta de entrada, autor de los timbrazos a esas horas de la madrugada.
-¡BUSCO AL AMOR DE MI VIDA!- La remató el muchacho, mientras hacía el esfuerzo de mantenerse en pie como un palo borracho...

-Pero querido, yo no soy tu amor. Dejá de tocar el timbre así, que estoy cansada y quiero dormir.
-Perdón, lo que pasa es que no sé cuál es... ¿Cuál es su timbre? ¿Es este?- Y vuelve a tocar.
-Si, es ese. Dejá de tocar el timbre que necesito descansar porque mañana tengo que trabajar-
Mentira. Mi mamá es maestra jubilada. Pero era la única forma para que el insoportable de los timbrazos deje de molestar.
Luego de eso no se escuchó nada más. No supimos si alguien lo dejó pasar finalmente o simplemente era una broma de mal gusto de un borracho enamorado.
Lo que si estoy segura, es que estas cosas únicamente pasan en este lugar. Solamente acá te toca el timbre, y a altas horas de la noche, un príncipe borracho buscando a su bella dama...

Y lo que más me sorprende no es que haya aparecido de la nada un muchacho joven tocando timbres sin parar buscando al amor de su vida, sino es que mi vecina le haya dicho que pruebe el primer timbre o el segundo... ¿Será que el autor de todo esto le dio algún nombre? ¿O ella dijo eso solamente para sacárselo de encima?
Ni bien la vea le pregunto. Porque ahora ya me quedé con la duda... No vaya a ser que me buscaba a mi y yo ni enterada...