Se acerca la primavera y la temperatura se eleva poco a poco en mi tierra misionera.
En mi departamento hace frío y me abrigo. Pero salgo afuera a caminar y el clima cálido me obliga a sacarme la cantidad de abrigos que llevo puesto.
Ya en el aire se siente... llega la mejor época...
Amanece más temprano, los días cada vez son más largos y las noches más cortas.
Ya falta poquito para la época del tereré a todas horas. Aunque las costumbres hacen que lo tengamos presente en toda época del año. Ya sea en una tarde de invierno, cuando la temperatura sube un poco, el sol brilla con toda su intensidad y se está rodeado de amigos, como también (y más que nada) en los calurosos días de verano, donde casi se podría decir que hasta se desayuna con un buen tereré en vez de mate, y galletitas o biscochitos, ó ¿por qué no? unas deliciosas
chipas (en otro post explicaré bien que son estas últimas).
Anteriormente ya había nombrado al tereré, pero siempre lo linkeaba, hoy les explico en qué consiste, porque lo considero una de las costumbres mas arraigadas en mi querida provincia de tierras coloradas.
El
tereré tiene muchas versiones acerca de sus orígenes. Pero lo que sorprende es que por más que sea una costumbre antigua, hoy en día, ya en el siglo XXI, sigue en pie, a tal punto que en los supermercados se vende
yerba especialmente elaborada para preparar un buen tereré
(esta debe ser con poco polvo y más suave).
Una definición muy simple para mi gusto sería decir que es "un
mate frío para refrescarse y calmar la sed cuando se está rodeada de mucha gente linda y se quiere compartir un buen momento", pero para un misionero significa mucho más...
Existen muchas formas para prepararlo. Se puede tomar solo con agua o mezclarlo con distintas hierbas (como ser menta,
cocú o cualquier tipo de infusión), pero mi preferencia siempre fue con un delicioso jugo recién exprimido de naranjas o mandarinas, como también puede ser una buena limonada
(solo para dar algunos ejemplos).
El primer paso es preparar el jugo (exprimido o también puede ser en sobre, depende la preferencia), y se le agrega mucho hielo.
El siguiente paso, es preparar el mate. Este debe ser (para mi gusto) en un vaso chiquito
(digo vaso porque es lo que siempre tenemos a mano), mejor si es de acero inoxidable porque conserva mejor el frío, y agregarle la yerba en poca cantidad manteniendo el vaso mínimamente inclinado para que la yerba quede inclinada (no debe estar plana, ¿se entiende?).
Dejar la bombilla a un costado, porque primero se debe dejar caer un poco el jugo o agua (lo que se prefiera tomar) intentando no mojar toda la yerba, y luego colocar la bombilla.
Ahora si estamos en condiciones de seguir "cebando el tereré", de la misma manera que describí antes (siempre con un poco de jugo y nunca mojando toda la yerba) así conserva mejor el sabor.
El resultado es el siguiente...
Ideal para los días sofocantes de calor...
Aclaro, esta es mi forma de prepararlo, y para mi la más ideal, pero en esta zona donde la mezcla de razas y culturas abundan, seguramente debe haber más de uno que tendrá su propia y original manera de prepararlo...
Esta es mi receta, si quieren probarlo y lo hacen bien, podrán disfrutar de una refrescante y sana bebida en las tardes calurosas que se aproximan.